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IA ¿catalizadora o inhibidora?

Si te preguntan ¿Cómo utilizas la IA? ¿Cómo catalizadora o como inhibidora de tu capacidad mental? ¿Qué responderías?
Recientemente, en una sesión de creatividad e innovación, nos comentaba un participante su inquietud por lo rápido que la inteligencia artificial se había convertido en una herramienta imprescindible en su día a día y el miedo a que eso afectara negativamente a su capacidad para pensar por sí mismo. De hecho, en ese mismo momento estábamos utilizando la IA para potenciar nuestra capacidad creativa. 🙂

Hoy en día es motivo de conversación recurrente en la sociedad cómo puede estar afectarnos la facilidad con la que obtenemos respuestas mediante asistentes virtuales y motores de búsqueda a nuestra capacidad para analizar y reflexionar de manera profunda. Seguro que has participado recientemente en alguno de estos debates.
No ponemos en duda en este artículo la utilidad, potencia y ahorro de tiempo que esta tecnología nos ofrece. Ni mucho menos. Muchas personas, sobre todo en entornos profesionales, experimentan diariamente el asombro de lo que la IA puede hacer para ahorrarles tiempo y quebraderos de cabeza.
Lo que planteamos en este artículo es la duda de si la utilizamos como catalizadora o inhibidora de nuestra capacidad mental.
Como explica la filósofa Fátima Álvarez, experta en pensamiento crítico y ética, «A las pantallas hay que llegar con criterio» Esta reflexión resuena profundamente en el debate actual sobre el impacto de la inteligencia artificial en nuestras habilidades cognitivas. Si bien la IA nos proporciona rapidez, eficiencia y acceso instantáneo a una cantidad infinita de información, también plantea un dilema:

¿Estamos dejando de ejercitar nuestra mente al depender demasiado de estas tecnologías que nos dan todo de forma inmediata?

Desde hace tiempo la neurociencia demuestra que el esfuerzo mental es fundamental para fortalecer nuestras habilidades de pensamiento crítico y memoria (entre otras), lo que hace que preocupe especialmente el uso de la tecnología en general (y la IA en particular) en las etapas iniciales del desarrollo de la persona.
Ya sabemos que el uso excesivo de pantallas puede afectar negativamente el desarrollo del pensamiento crítico y la creatividad, lo que refuerza la importancia de un consumo tecnológico consciente y equilibrado. Investigaciones de la Asociación Española de Pediatría y expertos como la psicóloga Lara Ferreiro así lo muestran (El País, 2025).
Estudiantes de todo el mundo están acostumbrandose cada vez más a depender de la IA a la hora de realizar los trabajos y entregas, ¿Quién mide su uso? ¿Dónde ponemos los limites? ¿saben redactar por sí mismos? ¿Están desarrollando su capacidad de aprendizaje y pensamiento crítico o lo están reduciendo? El debate está servido. Natasha Berg ya hablaba de ello hace un año en su charla TED Should we let students use ChatGPT?

IA como estimuladora del pensamiento

Ahora bien, la inteligencia artificial también puede utilizarse como una herramienta poderosa para estimular el pensamiento, si se usa de manera adecuada. En lugar de verla como un sustituto de nuestro razonamiento, podría convertirse en un catalizador que nos ayude a explorar nuevas perspectivas, contrastar información y desafiar nuestras propias ideas. En el entorno de la innovación empresarial y el desarrollo del talento, la IA es una aliada clave si se integra con un enfoque estratégico.
Para lograr esto, es fundamental desarrollar una relación activa con la tecnología, en la que no nos limitemos a aceptar respuestas automáticas, sino que utilicemos la IA como un medio para ampliar nuestro conocimiento y desafiar nuestra manera de pensar. Que nos ayude a dedicar tiempo a pensar de forma estratégica y global en lugar de dedicarlo a tareas repetitivas y operativas.
¿Cómo podemos hacer esto? Aquí tienes cinco consejos para usar la inteligencia artificial como una herramienta que ayude a fortalecer tu pensamiento estratégico en lugar de hacerlo más débil. (Por cierto, es Chatgpt quien nos lo está aconsejando 😉)

Usa la IA como un sparring mental, no como un atajo

En lugar de pedir respuestas directas, usa la IA para desafiar tus ideas. Pídele que juegue el papel de un “abogado del diablo” o que critique tu estrategia desde diferentes ángulos. Esto te obligará a pensar más profundamente y mejorar tus argumentos.

Haz que la IA te enseñe a pensar, no sólo a responder

Solicita explicaciones detalladas sobre cómo llegó a una conclusión. Por ejemplo, en lugar de preguntarle “¿Cuál es la mejor estrategia de negocio?”, pídele que te explique los principios detrás de cada estrategia, para que puedas aprender a aplicarlos en distintos contextos.

Utilízala para expandir tu creatividad y no sólo para automatizar tareas

Pídele que genere ideas alternativas, escenarios hipotéticos o enfoques innovadores sobre un problema. Luego, analiza y filtra esas ideas con tu propio criterio, en lugar de aceptar la primera opción que te dé.

Combina la IA con pensamiento crítico y toma decisiones conscientes

Cada vez que la IA te dé una respuesta, cuestiónala:
• ¿Cuáles son sus posibles sesgos?
• ¿Cómo puedo validar esta información?
• ¿Qué pasaría si hiciera lo contrario?
Esta práctica fortalece tu capacidad de evaluación y decisión.

Aprende haciendo, no sólo leyendo

Usa la IA para obtener información y luego aplícala activamente en la vida real. Por ejemplo, si la usas para aprender sobre negociación, intenta aplicar sus consejos en una reunión real y evalúa los resultados. La verdadera maestría viene de la experiencia, no solo del conocimiento teórico.
Si aplicas estos principios, en lugar de hacerte dependiente de la IA, la convertirás en un trampolín para mejorar tu pensamiento estratégico.

¿Cuál de estos consejos te parece más útil?

¿Cuál es tu opinión y experiencia en el uso de la IA?

Equipo Galaris Desarrollo